RETOS
PARA EL PRÓXIMO PARLAMENTO EUROPEO QUE EXIGEN TU VOTO
Por
Mirian Izquierdo, pre-candidata de UPyD
El
próximo Parlamento europeo, que estará formado por 736 parlamentarios, de los
cuales 54 serán españoles, a partir de la ratificación del Tratado de Lisboa,
se enfrentará a importantes retos, algunos de los cuales tendrán un impacto
importante en la vida y las economías de los ciudadanos de la Unión. De ahí
el valor trascendental de la decisión sobre en quién se delega el voto, y la
falta de responsabilidad cívica, en
el supuesto de que no se vote.
Por otro lado, si el Tratado de Lisboa se ratifica, creará un marco legal y unos instrumentos nuevos que pondrán en las manos del Parlamento europeo un poder mucho mayor en materias tan importantes como justicia e interior, política agrícola, política presupuestaria de la Unión, a la vez de crear nuevas formas de trabajo y procedimientos, que dotarán todo el proceso de toma de decisiones y de creación legislativa de un mayor contenido, a la vez que de un mayor control democrático.
A
día de hoy podemos apuntar que los principales retos
harán referencia a las siguientes materias:
Agricultura
La
reestructuración de la Politica Agrícola Común (PAC) está prevista para el año
2013, año en el que una parte importante de los subsidios directos al sector
primario están en principio llamados a desaparecer y a ser sustituídos en su
caso, por ayudas que fomenten la racionalización del sector. El futuro en estos
momentos de crisis financiera es difícil de predecir porque dependerá en buena
medida de la batalla presupuestaria a lidiar por los distintos Estados miembros,
con sus diferentes puntos de vista entre los Estados miembros del norte y los
del sur, así como en el cambio climático.
Sin
embargo, lo que sí sabemos a día de hoy es que, si el Tratado de Lisboa es
adoptado, los miembros del Parlamento europeo estarán llamados a codecidir con
los ministros de agricultura de los Estados miembros sobre el diseño y el presupuesto de
esta política, que en nuestro país afecta a mas de un millón de productores.
Asuntos
económicos y monetarios
Todos
somos conscientes a día de hoy de la crisis del mercado financiero, que ha
asistido al colapso del sistema bancario el pasado otoño, y que está ahora
teniendo un impacto brutal en la economía de toda la Unión europea, debido a
la importante restricción del crédito, tanto para las economías domésticas,
como para la inversión industrial. La mejora del marco de la regulación
financiera, será sin duda un importante reto al que deberá enfrentarse el
futuro Parlamento y los europarlamentarios que tú votes.
Cambio
climático y energía
El
cambio climático supone un reto crucial para toda la humanidad en general. El
Parlamento tiene una función de
defensa de los intereses de los ciudadanos en la implementación del derecho
comunitario existente para combatirlo, pero sobre todo, tiene un reto importante
a llevar a cabo en relación con los acuerdos a los que se llegue sobre le régimen
climático como consecuencia de la ronda de negociaciones llamadas a continuar
la reunión de Kioto, previstas para finales de este año.
Empleo
y protección social en Europa
Las
consecuencias de la crisis económica, el envejecimeinto de la población, el
mantenimiento del estado del bienestar en un potencial nuevo modelo y los
cambios en la tasa de natalidad y distribución demográfica, son temas que
deberán tener un reflejo natural en diferentes decisiones parlamentarias, que
serán posteriormente adoptadas a nivel nacional en cada uno de los Estados
miembros.
Inmigración
Debido
a que la Unión Europea es por definición un territorio con una frontera
exterior común, la política de inmigración nacional está llamada a ser
sustituída, prácticamente en su totalidad en esta legislatura por una política
común. En el marco de la misma el Parlamento europeo deberá decidir las
medidas de cooperación para la gestión de los movimiento migratorios y la
prevención de inmigraciones en masa, a menudo en trágicas circunstancias, y
que hoy por hoy afectan más a los Estados miembros del sur que a los del norte,
pero que en cualquier caso, supone violar la frontera común de la Unión y
permite la libre circulación de personas por todo su territorio, una vez la
inmigración se ha producido en uno de los Estados miembros.
Terrorismo
y Seguridad
Los
balances entre seguridad y protección por un lado, y entre el respeto a la vida
privada y a los derechos humanos por el otro, serán temas que el nuevo
Parlamento deberá reflexionar en un momento en el que aún no se han podido
superar el dolor y la psicosis tras los atentados terroristas sufridos en Nueva
York, Londres y Madrid. Por otro lado, el Parlamento europeo tendrá una nueva
competencia en relación con el terrorismo y la defensa de los derechos humanos,
tras la reciente adhesión de la Unión Europea a la Convención de los derechos
humanos.
Relaciones
exteriores
Las
relaciones exteriores también tendrán un importante desarrollo en esta
legislatura, porque probablemente el diálogo EEUU-Unión Europea y el
establecimiento de varios Think-Tanks tengan un impulso desconocido hasta el
momento, promovidos por las dificultades financieras por las que atraviesa la
economía mundial. Estas dificultades financieras acarrearán sin duda problemas
humanitarios de importante alcance y quizás conflictos diplomáticos entre
diferentes bloques de naciones.
En
cualquier caso, el Parlamento se enfrentará con total seguridad a la renovación
del Tratado de Cooperación con Rusia, en el que deberá negociar la prevención
del corte del suministro de energía a Ukrania y en consecuencia, a varios
Estados miembros del Este, suprimir las barreras no tarifarias al comercio con
China, mediar en el conflicto entre Israel y Palestina y vigilar el progreso de
los acuerdos de cooperación con las diferentes asociaciones de países
latinoamericanos.
Política
de adhesión
El
Parlamento deberá definir una nueva política de adhesión, en algunos casos
muy controvertida por referirse a candidatos tan controvertidos como Turquía, y
en otros, un potencial calendario en relación con solicitudes de adhesión de
países menos controvertidos como Serbia, Montenegro o Kosovo.